Beneficios del ayuno para el cerebro



Los beneficios del ayuno seguramente ya los conoces así que hoy queremos irnos hacia algo más específico, cómo beneficia el cerebro.

Los periodos de ayuno tienen efectos protectores y terapéuticos en nuestro cerebro, al igual que nuestra alimentación influye en cómo nos sentimos.

Como el ayuno es para el cerebro como el ejercicio, tiene sentido que experimentemos una mejora de la concentración y la claridad mental.

Estos son algunos de los beneficios:

Incrementa la autofagia cerebral

La principal implicación es que las células se reciclan, se deshacen de la basura y se reparan a sí mismas. Lo cual se ha demostrado tiene una gran importancia para el funcionamiento saludable de nuestro cerebro.

Nuestro estilo de vida y nuestra alimentación suelen provocar estrés oxidativo en nuestro cerebro. La alimentación es con frecuencia un factor clave que contribuye al cansancio mental, por lo que parece lógico que la reducción de los niveles de insulina o glucosa mejore la claridad mental y el rendimiento.

Mejora los niveles de Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro (BDNF)

Una proteína llamada BDNF interactúa con las neuronas de las regiones del cerebro anterior, el córtex y el hipocampo (las partes del cerebro que regulan la memoria, el aprendizaje y la función cognitiva, exclusivas de los humanos).

El cerebro es más susceptible a la enfermedad de Alzheimer y a la depresión cuando los niveles de BDNF son bajos, sin embargo, cuando ocurre lo contrario y los niveles aumentan, el cerebro es menos propenso a experimentar la muerte neuronal, el deterioro cognitivo y la pérdida de memoria. Por ello, podemos observar una mejora de la función cerebral cuando ayunamos.

Se convierte en una fuente de energía

Necesitamos energía a lo largo del día para nuestras actividades físicas y mentales. Para ello, el cerebro suele utilizar la glucosa como combustible. Se convierte en un productor de energía independiente como resultado del ayuno porque se ve obligado a utilizar las cetonas que produce el hígado como combustible.

El ayuno rejuvenece el cerebro

Nuestra capacidad de fabricar la hormona GDF11, que regula el envejecimiento celular y la inflamación, disminuye a partir de los 20 años. A partir de ese momento, el compromiso social, el ejercicio y la restricción calórica son las únicas formas de reactivarla y segregarla de forma natural.

El ayuno favorece la liberación de hormonas que tienen un impacto renovador, por lo que no es de extrañar que quienes se depuran con regularidad no sólo acaben teniendo una piel más joven, sino que también conserven su agudeza mental de años atrás.

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